La importancia del comienzo... Según cómo hagáis un primer gesto o deis un primer paso, según el ánimo o la intención que pongáis en ello dependerán los resultados que obtendréis a lo largo de toda vuestra vida, los éxitos o, por el contrario, los fracasos.
Quizás os sorprendáis, ¿cómo puede un pequeño detalle determinar todo el encadenamiento de una serie de circunstancias? Pues observaos. Si os ponéis en marcha en un estado de ánimo agitado, estáis desencadenando fuerzas caóticas, y si en este mismo estado de ánimo os dirigís a vuestro trabajo, o bien visitáis a alguien, cuanto más os acercáis a vuestro objetivo, más agitados os sentís: entonces realizaréis actos torpes, pronunciaréis palabras imprudentes, y ¡cuántos daños deberán ser reparados después! Y al contrario; si primero habéis meditado, rezado para permanecer tranquilos, serenos, llenos de amor, y dais el primer paso en este estado de ánimo, cuánto más avanzáis, más sentís cómo halláis la actitud correcta, las palabras más acertadas a pronunciar. Todo se halla en el comienzo: el comienzo de un trabajo, el comienzo de una relación, el comienzo de un año.